Eduardo…. Con el pasare mi vida en un continuo extasis, y cuando una misma losa cubra al cabo de muchos anos nuestras cenizas, todavia inseparables, que vengan entonces a echarme en cara si lo que comi en vida fue potaje de lentejas, o si mi esposo tenia un miserable arriero por tatarabuelo.
ESCENA III
DONA MATILDE, BRUNO Y DESPUES DON EDUARDO
BRUNO. ?Esta usted sola? (Entreabriendo la puerta)
DONA MATILDE. Si, ?que hay?
BRUNO. ?Que hay?… lo de siempre … que el Sr. D. Eduardo esta ya ahi con ganas de parleta, y que yo, como me han hecho ustedes, _velis nolis_, su corre ve y dile, me adelanto a reconocer el campo.
DONA MATILDE. ?Donde le dejas?
BRUNO. En el descanso de la escalera.
DONA MATILDE. Que suba … y tu, oye.
BRUNO. Suba usted caballerito … y yo oigo.
DONA MATILDE. Es necesario que te pongas en el cancel de esa puerta (A Bruno) y que nos avises de cualquier ruido que adviertas en el cuarto de papa, no sea que salga y nos sorprenda.
DON EDUARDO. ?Que tenemos, Matilde mia?
DONA MATILDE. Nada bueno, Eduardo; papa me acaba de asegurar que jamas me dara su consentimiento.
DON EDUARDO. iSera posible!
DONA MATILDE. Y tanto como lo es … me ha dicho tambien mil horrores de usted….
DON EDUARDO. iDe mi!
DONA MATILDE. En primer lugar, y segun costumbre, que era usted pobre.
DON EDUARDO. Pero usted le habra respondido, segun costumbre….
DONA MATILDE. Lo bastante para indicarle que esto es la mayor perfeccion que usted tiene a mis ojos.
DON EDUARDO. Muchas gracias.
DONA MATILDE. En seguida se ha ensangrentado con la familia de usted … con su persona … vamos, le aborrece a usted con sus cinco sentidos … iya ve usted si es injusticia!
DON EDUARDO. ?Y ya ve usted si me lo parecera a mi?
DONA MATILDE. Asi confieso que ya no me queda esperanza alguna.
DON EDUARDO. Ni a mi tampoco … verdad es que nunca la tuve … de ahi que no me haya dormido, y que si usted quiere….
DONA MATILDE. Expliquese usted.
DON EDUARDO. Sepa usted que si bien es cierto que he gastado hasta el ultimo real que poseia, tambien lo es que ya tengo todo listo para nuestro casamiento … dispensa, cura, testigos, cuarto en que vivir, un poco alto sin duda … como que esta en un quinto piso … pero en buena calle … en la calle del Desengano … en fin, nada falta … sino que usted se decida … y dentro de media hora….
DONA MATILDE. iDe media hora!
DON EDUARDO. Nos sobra aun tiempo, porque ni usted necesita mas de diez minutos para prepararse, ni yo mas de veinte para dar mis ultimas ordenes, volver a esta calle, aprovechar el primer momento en que no pase gente, avisar a usted de ello con tres palmadas, recibirla cuando baje y conducirla en dos brincos a la iglesia, cuya puerta, por fortuna, tenemos casi enfrente de esa reja.
DONA MATILDE. No decia yo eso, sino que tanta precipitacion … estas cosas, Eduardo, necesitan siempre pensarse algo.
DON EDUARDO. iAl reves Matilde! estas cosas, si se piensan algo no se hacen nunca … porque … ya ve usted … a cada paso ocurren nuevas dificultades. Se trasluce entretanto el proyecto … se suscitan persecuciones … hay encierros a pan y agua en calabozos subterraneos, hay vapuleo no pocas veces … y si desgraciadamente hubiera esto para nosotros, no se yo luego como nos habiamos de casar.
DONA MATILDE. iOh! Eso es muy cierto … digalo si no Ofelia … la del castillo negro.
DON EDUARDO. Y Malvina, y Etelvina, y Coralina, y otras mil victimas desaventuradas de la injusticia paterna, a quienes han enterrado con palma por andarse en miramientos. Conque vamos Matilde mia, ?que resuelve usted? Mire usted que cada instante se pierde….
DONA MATILDE. No se lo que haga … salirse una asi de su casa sin….
DON EDUARDO. Pues si no, ?que otro camino tenemos? A menos que usted, arredrada con los peligros que pueden amenazarnos, no se arrepienta de sus juramentos y….
DONA MATILDE. iYo arredrada! iyo arrepentida! No creia yo que me calumniara usted de ese modo, Eduardo, despues de tantas pruebas como le tengo a usted dadas de mi amor….
DON EDUARDO. No es que yo dude … ?ni como habia de dudar … cuando esta misma manana … alli … delante de aquel cuadro de Atala moribunda, me prometio usted casarse conmigo y seguirme, aunque fuera al fin del mundo? sino que … haciendo una hipotesis casi imposible, decia….
DONA MATILDE. Dichoso usted que tiene la cabeza para hipotesis … no me sucede a mi otro tanto … y si al cabo cedo a las instancias de usted….
DON EDUARDO. ?Cede usted a mis instancias? iOh! ique ventura!
DONA MATILDE. Si, hombre injusto; y para ceder mejor a ellas cierro los ojos sobre todas las consecuencias … diga usted ahora que soy timida, o que soy….
DON EDUARDO. Digo, Matilde, que es usted una hembra extraordinaria … una verdadera heroina de novela … y arrojandome a sus pies protesto.
BRUNO. Que el amo bosteza. (Sin dejar su puesto)
DON EDUARDO. iCaramba! si se fastidia de estar solo y sale … no, no…. (Levantandose) aprovechemos los momentos … ahora son las ocho de la noche … conque asi, Matilde, a las ocho y media me tiene usted al pie de aquella reja.
DONA MATILDE. Bueno; entonces ya me tendra usted tambien pronta.
DON EDUARDO. No olvide usted la sena, tres palmadas mias.
DONA MATILDE. Me parece mejor que intercale usted entre la segunda y la tercera un gran suspiro para que no sea tan facil el que yo pueda equivocarme, si acaso hubiera otra intriga amorosa en la calle.
DON EDUARDO. Observacion muy prudente … suspirare entre la segunda y la tercera.
DONA MATILDE. Pues lo demas dejelo a mi cargo, que Bruno y yo dispondremos el como burlar la vigilancia de mi padre.
DON EDUARDO. No hay mas que hablar. Adios bien mio.
DONA MATILDE. Adios.
DON EDUARDO. Ah, se me pasaba el recomendar a usted que no traiga consigo alhaja alguna, ni dinero ni cosa que lo valga, porque dirian que yo….
DONA MATILDE. Pierda usted cuidado … una muda o dos cuando mas, con las cartas que usted me ha escrito, el retrato de Atala, la sortija de alianza, y la rosa que usted me dio en el primer rigodon que bailamos juntos, y que conservo en polvo, envuelta en un papel de seda; esto es todo lo que pienso llevar.
DON EDUARDO. Ni necesita usted mas. Adios otra vez.
ESCENA IV
DONA MATILDE Y BRUNO
DONA MATILDE. Adios … Bruno.
BRUNO. ?Senorita?
DONA MATILDE. ?Te enteraste de lo que hemos tratado?
BRUNO. Ni jota … como tenia que atender a lo que pasaba por alla dentro….
DONA MATILDE. Pues has de saber … pero antes jura que no lo has de decir a nadie.
BRUNO. Digo que no lo dire a nadie.
DONA MATILDE. Juralo.
BRUNO. Cuando prometo yo una cosa….
DONA MATILDE. Bueno … escucha ahora.
BRUNO. ?Que es ello? (Con curiosidad)
DONA MATILDE. ?Me quieres, Bruno?
BRUNO. Toma, ?y para eso tantos aspavientos?
DONA MATILDE. Es que si tu no me quieres … (y mira, Bruno, que me has de querer mucho) de lo contrario es inutil que te refiera nada, porque ni me ayudarias ni … conque asi responde, ?me quieres mucho, Bruno?
BRUNO. ?Que si la quiero a usted? Buena pregunta, cuando la he visto a usted nacer, como quien dice, y la he arrullado, y la he dado papilla y la he….
DONA MATILDE. Tienes razon … y por lo mismo me decido ahora a confiarte que me caso esta noche con don Eduardo.
BRUNO. iOiga! Su padre de usted consintio al cabo….
DONA MATILDE. No tal, antes al contrario se opone a ello.
BRUNO. ?Y dice usted que se casa?
DONA MATILDE. Dentro de media hora … ahi esta el misterio.
BRUNO. No puede ser eso entonces, nina.
DONA MATILDE. Te digo que si … D. Eduardo lo ha arreglado ya todo, y me vendra a buscar dentro de media hora para llevarme a la iglesia.
BRUNO. No sera el hijo de mi madre el que le abrira la puerta.
DONA MATILDE. No importa, porque precisamente tengo decidido el salir por la ventana.
BRUNO. ?Por la ventana?
DONA MATILDE. Por esa reja, quise decir, cuya llave tienes tu, y que esta tan baja que con la ayuda de una silla, cualquiera puede….
BRUNO. Segun eso, ?usted cree que yo le voy a dar la llave?
DONA MATILDE. ?Por que no?
BRUNO. ?Y tambien quiza que yo mismo le pondre la silla para encaramarse?
DONA MATILDE. ?Quien habia de ser?
BRUNO. ?Y quien la sostendra de los brazos hasta que el Sr. D. Eduardo la recoja en los suyos?
DONA MATILDE. Si.
BRUNO. Pues se engano usted de medio a medio.
DONA MATILDE. iComo!
BRUNO. Y ahora mismo voy a noticiar al amo todo este fregado. (Hace que se va)
DONA MATILDE. iDetente!
BRUNO. No faltaba mas … iuna nina bien nacida pensar en semejante gitanada!
DONA MATILDE. iBruno!
BRUNO. iY proponermela a mi, que he comido treinta y cinco anos el pan de su padre!
DONA MATILDE. Pero escucha, por Dios….
BRUNO. Ni por la Virgen … todo lo sabra el senor D. Pedro.
DONA MATILDE. Recuerda que prometiste….
BRUNO. Si prometi fue en la suposicion de que seria cosa inocente….
DONA MATILDE. ?Que hara luego mi padre?
BRUNO. ?Que? Encerrar a usted bajo llave si no desiste….
DONA MATILDE. iEncerrarme … a mi!… Bruno, esta visto … me quieres precipitar … pues bien … lo lograras … ?ves este papel?…
BRUNO. ?Y que hay en ese cucurucho?
DONA MATILDE. Pildoras.
BRUNO. ?De jalapa?
DONA MATILDE. De rejalgar.
BRUNO. iJesus mil veces!
DONA MATILDE. Que D. Eduardo me trajo esta manana.
BRUNO. iHabra bribon!
DONA MATILDE. A peticion mia … porque una mujer desgraciada no puede estar sin un poco de veneno en su ridiculo.
BRUNO. Maldita la necesidad que veo yo de eso….
DONA MATILDE. A grandes males, grandes remedios … asi … tenlo por cierto … si das otro paso hacia la puerta con tan vil proposito, ni una pildora dejo de todo el cuarteron que no me trague.
BRUNO. iCondenadas boticas!
DONA MATILDE. Y me veras caer aqui redonda, lo mismo que si me hubieras dado un trabucazo.
BRUNO. No haga usted tal … tenga usted compasion de su pobre padre y de mi….
DONA MATILDE. Tenla tu de la desventurada Matilde.
BRUNO. Yo … si … pero….
DONA MATILDE. ?En fin, que determinas?
BRUNO. Vaya … no dire nada, con tal que me de usted esas pildoras para….
DONA MATILDE. ?Y me ayudaras tambien?
BRUNO. Eso no, porque….
DONA MATILDE. Que me las trago.
BRUNO. Si, si, ayudare … hare todo lo que usted quiera … pero vengan esas pildoras, repito.
DONA MATILDE. Que desatino … no ves que me desarmaria si te las diera…. Lo que hare sera guardarlas en donde las guardaba antes, para el caso en que intentes todavia venderme.
BRUNO. iPaciencia!
DONA MATILDE. Ahora paso a decirte lo que exijo de ti, y es que si papa viene a esta sala, en tanto que yo entro en mi cuarto a recoger algunas frioleras, trates de alejarle de aqui con cualquier pretexto.
BRUNO (aparte). Ojala viniera.
DONA MATILDE. Que cuides de que no haya luz….
BRUNO. En soplando las que estan encendidas….
DONA MATILDE. Y que la reja este abierta para cuando yo vuelva.
BRUNO. Si se donde puse la llave, que me….
DONA MATILDE. Ya la encontraras … no se te olvide nada … ?lo entiendes? y yo me voy a lo que dije … cuidado que es menester que una mujer tenga cabeza para atar tantos cabos.
ESCENA V
BRUNO
BRUNO. Mas cabeza se necesita para desatarlos … y a fe que la mia no acierta el como … ello sin las malditas pildoras … bastaba con que yo cantara de plano … pero si la chica … que se ha echado el alma atras … lo sospecha y en un abrir y cerrar de ojos … zas … se engulle media docena de los tales confites … ivea usted entonces que desgracia!… que sentimiento para todos!… y que es capaz de hacerlo lo mismo que lo dice … si, senor, lo mismo, porque hay mujeres que por salirse con lo que se les pone entre ceja y ceja comeran … no digo yo rejalgar, sino … ?por otra parte puedo yo callarle a mi pobre amo una cosa que tanto le interesa? que tanto interesa al honor de la familia … imposible … y mucho mas cuando quiza su merced encontraria algun medio termino … alguna estratagema … calle, iuna palmada junto a nuestra reja! iotra! si pudiera atisbar … iSan Bruno y que suspiro! isuspiro de alma de pena!… itercer palmada!… si sera nuestro perillan…. (Se asoma a la ventana y habla con D. Eduardo, que esta en la calle) cabalito … el es … ce, ce, D. Eduardo … soy yo … el mismo que viste y calza … ?eh? no, no esta todavia aqui … tenga usted un poco de paciencia … en efecto van a dar las ocho y media … ya veo que es una pistola lo que usted me ensena … esta es otra que bien baila: que se levantara la tapa de los sesos si al dar la campanada de la media no esta ya dona Matilde en la calle ique diablura! Diga usted, D. Eduardo … diga usted … si, se marcho renegando a la esquina opuesta … pues por Dios … que estamos frescos … veneno por aqui … pistoletazo por alla, y a todo esto el amo metido en su aposento….
ESCENA VI
DON PEDRO Y DICHO
DON PEDRO (aparte). Necesito no descuidarme si he de llegar a tiempo de ponerme junto a un confesonario sin que me vean….
BRUNO. iAh! iSenor D. Pedro de mi vida!… ialgun angel le ha traido a usted tan a punto!
DON PEDRO. No me entretengas, Bruno, que estoy muy de prisa.
BRUNO. Dos palabras tan solo.
DON PEDRO. Ni media.
BRUNO. Sepa usted….
DON PEDRO. No quiero saber nada, dejame.
BRUNO. Que la senorita….
DON PEDRO. Ya me lo diras cuando vuelva … suelta.
BRUNO. Es que cuando usted vuelva ya no quedara mucho que decir, porque dona Matilde….
DON PEDRO. Suelta, suelta, o vive Dios….
BRUNO. Ya suelto, pero luego no se queje usted….
DON PEDRO. Luego me las pagara todas juntas el que haya contribuido a ofenderme.
BRUNO. iOidos que tal oyen!
DON PEDRO. Y para eso hice afilar el otro dia mi espadin de acero.
BRUNO. Y por eso cabalmente quiero yo hablar ahora, y contar a usted….
DON PEDRO. Calla.
BRUNO. Pero si no me deja usted hablar, ?como quiere usted…?
DON PEDRO. Calla, y hasta despues que ajustaremos cuentas…. (Aparte) Pobre Bruno, no le queda mal susto en el cuerpo.
ESCENA VII
BRUNO, Y DESPUES DONA MATILDE
BRUNO. iNo sabia yo lo de la afiladura del espadin! Con esto, y con que despues se le antoje el que yo tuve arte o parte en el negocio … y me atraviese como un palomino…. Digole a usted que … vamos, por mas que lo miro y lo remiro … no hay escapatoria … tiene que acabar la tragedia … porque a la altura en que estamos … es claro que o se matan ellos o los mata D. Pedro, o me mata este a mi … o se mata el … o nos morimos todos de pesadumbre … lo dicho … tiene que haber muertes … tiene que haberlas necesariamente … a menos que un milagro….
DONA MATILDE. ?Salio mi padre?
BRUNO (aparte). Adios con mi dinero … ya esta aqui dona Matilde.
DONA MATILDE. ?No me respondes si salio mi padre?
BRUNO. Salio, y como un rehilete … no se yo lo que podia urgirle tanto … pero … ?que hace usted?…
DONA MATILDE. Lo que tu has olvidado … apagar las velas….
BRUNO. ?Que es de rigor en tales aventuras el andar a tientas?
DONA MATILDE. Es prudencia por lo menos para evitar el que la vecina de enfrente fisgonee lo que va a pasar en este cuarto.
BRUNO. iAy! (Dase con la cabeza contra la pared)
DONA MATILDE. ?Que es eso?
BRUNO. No es cosa, un chichon que debo a la vecina de enfrente.
DONA MATILDE. iY todavia no has abierto la reja!
BRUNO. ?Para que? ?Si se ha de ir usted al cabo, no vale mas el que se salga usted por la puerta?
DONA MATILDE. No lo creas … eso cualquiera lo haria … y es tambien menos dramatico.
BRUNO. ?Menos que?
DONA MATILDE. Vaya, despachate en abrir la reja … mira que creo que ya ha dado la media.
BRUNO. ?Que habia de dar? no, senora … ni por pienso…. Dios nos libre de que hubiera dado.
DONA MATILDE. ?No abres?
BRUNO. Aqui tengo la llave; pero antes reflexione usted, hija mia, la pesadumbre que va usted a dar a su padre con este escandalo … y lo que….
DONA MATILDE. ?Oyes ahora la media?
BRUNO. Virgen del Tremedal…. (Corriendo a la ventana) iAlla va, alla va!… (Gritando a don Eduardo)
DONA MATILDE. iComo! ?A quien gritas?
BRUNO. Nada, nada.
DONA MATILDE. iAh traidor! ya te entiendo … pero antes que vengan a sorprendernos apelare a mi ultimo recurso. (Hace como que saca las pildoras)
BRUNO. Tenga usted el brazo; (Corriendo a dona Matilde) tire usted esas pildoras, que es a D. Eduardo a quien yo avisaba…. (Vuelve a la ventana) Alla va, alla va…. Repito que es D. Eduardo a quien yo…. (Vuelve a dona Matilde) iay que sudor frio me ha entrado!
DONA MATILDE. ?Pues por que no me decias que D. Eduardo estaba ya esperandome?
BRUNO. Porque … porque … bueno estoy yo ahora para decir el porque de nada, y si me sangraran….
DONA MATILDE. En suma, ?quieres o no quieres abrir la reja?
BRUNO. En este instante…. (Aparte) Empecemos al menos por salvar dos vidas … ique premiosa esta!
DONA MATILDE. Pon luego una silla.
BRUNO. Pongo una silla.
DONA MATILDE. ?Y esta ya D. Eduardo?
BRUNO. Le estoy tocando con la mano la copa del sombrero.
DONA MATILDE. Entonces … ?donde dejare la carta para papa?… y muy contenta que estoy con ella … ioh! me ha salido muy tierna y muy respetuosa … mucho mas tierna que la de Clari en la opera … aqui la pondre sobre la mesa … ahora vamos … no; me falta todavia que implorar al cielo, y rogar tambien por mi padre. (Se pone de rodillas)
BRUNO. iSi la tocara Dios en el corazon!
DONA MATILDE. Ahora quiero besar la poltrona (Se levanta) en que duerme papa la siesta … la mesa … la jaula de la cotorra … adios, muebles queridos … adios, paredes que me guarecisteis durante mis primeros … mis mas dichosos anos … y que quiza no volvere a ver mas … dame la mano, Bruno … adios, Bruno … que seas feliz … que me vengas a ver … iay, que me caigo!…
BRUNO. No tenga usted cuidado … y dejese usted ir … imaldito alfiler!
DONA MATILDE. Que consueles a mi padre.
BRUNO. A buena hora, mangas verdes … tengala usted, D. Eduardo … asi … ya llego al suelo … y corren como gamos … y ya llegan a la iglesia … y ya entran y … Dios los haga buenos casados … quitemonos ahora de la reja … cerremosla … y cuidemos antes de todo de esconder el espadin de acero.
ACTO CUARTO
ESCENA PRIMERA
DONA MATILDE Y DON EDUARDO
DONA MATILDE. iLo que tarda en encenderse esta lumbre!
DON EDUARDO. Si no soplas derecho.
DONA MATILDE. Sera culpa del fuelle.
DON EDUARDO. Mira como se va el aire por los lados.
DONA MATILDE. iAy! que no puedo mas.
DON EDUARDO. Vaya, se conoce que este es el primer brasero que enciendes en tu vida … dame, dame el fuelle.
DONA MATILDE. Tomale enhorabuena … y despachate, por Dios, que me siento muy debil.
DON EDUARDO. Ya lo creo; no cenaste anoche.
DONA MATILDE. iQue descuido el tuyo!… no tener siquiera un bocado de pan en casa.
DON EDUARDO. Como nunca tienes apetito en semejantes dias….
DONA MATILDE. Ya, pero … ?y tu?
DON EDUARDO. Oh, lo que es por mi no te inquietes, y si no te enfadaras te confesaria….
DONA MATILDE. ?Que?
DON EDUARDO. Que por lo que podia tronar, me forre el estomago con un buen par de chuletas antes de ir a buscarte.
DONA MATILDE. iPues estuvo bueno el chiste!
DON EDUARDO. Ya pienso que puedes arrimar la chocolatera al fuego.
DONA MATILDE. iY que enorme armatoste!
DON EDUARDO. ?Sabras hacer chocolate?
DONA MATILDE. Creo que se echa primero el chocolate partido a pedazos….
DON EDUARDO. No me parece que es eso….
DONA MATILDE. Entonces echare primero el agua….
DON EDUARDO. Tampoco.
DONA MATILDE. Pues no hay mas que echar las dos cosas a un tiempo.
DON EDUARDO. Dices bien … y una onza entera, otra partida … asi no podemos errarla de mucho … pon mas agua.
DONA MATILDE. iSi le he puesto cerca de un cuartillo!
DON EDUARDO. Y ?que es un cuartillo para dos jicaras?… llena la chocolatera, llenala.
DONA MATILDE. iHombre!
DON EDUARDO. Llenala, y no empecemos con economias.
DONA MATILDE. Ya lo esta.
DON EDUARDO. Divinamente; y volviendo a lo de anoche, ?creeras, Matilde, que todavia me rio al recordar lo asustada que estabas durante la ceremonia?
DONA MATILDE. Pues mira, mayor fue, si cabe, mi congoja al subir esta eterna escalera a tientas, al tardar diez minutos en acertar con el agujero de la llave, al encontrarme despues sola y sin luz en este aposento desconocido y frio, sin atreverme a dar un paso por no tropezar con algun mueble, hasta que volviste con el candelero que te presto la vecina.
DON EDUARDO. iBendita vecina!… por ella nos escapamos anoche sin un chichon cada uno cuando menos, y a fe que hubiera sido de mal agueero.
DONA MATILDE. Ya empieza a hervir el agua.
DON EDUARDO. Y tambien deduzco del gesto que hiciste involuntariamente al entrar yo con la luz y recorrer tu con la vista el cuarto en que te hallabas, que te sorprendio en gran manera su pelaje.
DONA MATILDE. iQue disparate!
DON EDUARDO. Vaya, la verdad. ?No esperabas hallar otra cosa?
DONA MATILDE. iOh! lo que es eso….
DON EDUARDO. ?No esperabas el que los muebles, aunque pocos y sin embutidos, fueran siquiera de caoba y nuevos? el que hubiera cortinas de muselina blanca, aunque sin guarniciones ni flecos?
DONA MATILDE. No, eso no … ya se yo que la caoba y la muselina no se han hecho para casas pobres … pero hay muebles bastante bonitos de cerezo o de nogal … hay cortinas muy baratas de percal o de zaraza … y si juntas a eso unas paredes recien blanqueadas, unos pisos muy fregados, unas ventanas con sus correspondientes tiestos de flores, y otras bagatelas semejantes que cuestan poco o nada, resultara de todo cierta elegancia en la misma pobreza, que….
DON EDUARDO. Dime, Matilde, ?has entrado en muchas casas pobres?
DONA MATILDE. En la de la vieja de la Alameda….
DON EDUARDO. Ya me lo sospechaba yo….
DONA MATILDE. Y ademas he leido mil descripciones muy veridicas, y por ellas….
DON EDUARDO. iQue se va el chocolate!
DONA MATILDE. ?Que dices?
DON EDUARDO. Quitalo presto de la lumbre.
DONA MATILDE. iAy!
DON EDUARDO. ?Te quemaste?
DONA MATILDE. Todo el dedo menique.
DON EDUARDO. iQue desgracia!
DONA MATILDE. No es eso lo peor, sino que como me dolia solte la chocolatera, y….
DON EDUARDO. ?Y se habra apagado el fuego?
DONA MATILDE. Completamente.
DON EDUARDO. iComo ha de ser! En encendiendola otra vez….
DONA MATILDE. iOtra vez!
DON EDUARDO. Aqui tengo las dos onzas restantes….
DONA MATILDE. iPero eso de soplar otra hora y media!…
DON EDUARDO. ?Que remedio tiene? a menos que no prefieras el que cada cual se coma cruda la onza que le corresponde….
DONA MATILDE. Ello todo es chocolate.
DON EDUARDO. Y en bebiendo luego un buen vaso de agua….
DONA MATILDE. Asi tendremos tambien mas lugar para hablar de nuestras cosas.
DON EDUARDO. Para establecer desde luego nuestro metodo de vida.
DONA MATILDE. Y el empleo de las horas del dia. Ea, pues, venga mi onza, y sentemonos.
DON EDUARDO. Tomala, y sentemonos … ?en que piensas?
DONA MATILDE. En nada … en que papa estara ahora desayunandose, y….
DON EDUARDO. Tambien nosotros … mas frugalmente … pero….
DONA MATILDE. iOh! lo que es por eso … en estando a tu lado … y la ventaja de no tener criados que nos murmuren, ni sibaritas que nos importunen con sus visitas….
DON EDUARDO. ?Que habiamos de tener?
DONA MATILDE. Disfrutando en cambio de independencia y de tranquilidad.
DON EDUARDO. Por supuesto.
DONA MATILDE. Y esto de vivir tranquilos, Eduardo, esto de que nadie venga a desencantarnos con su odiosa presencia en uno de aquellos momentos deliciosos.
DON EDUARDO. iCalla! ?Llamaron?
DONA MATILDE. Creo que si.
DON EDUARDO. Habla bajo.
DONA MATILDE. Pero que….
DON EDUARDO. Mas bajo.
DONA MATILDE. ?Quieres que abra?
DON EDUARDO. No, no … pero ve de puntillas, y mira si por la rendija puedes atisbar quien es.
DONA MATILDE. Voy … es un viejecito barrigoncito, con calzones de pana y medias rayadas.
DON EDUARDO. iEl es!
DONA MATILDE. ?Quien dices?
DON EDUARDO. El diablo.
DONA MATILDE. iJesus mil veces!
DON EDUARDO. O el casero, que es lo mismo … ?donde me escondere?
DONA MATILDE. iEsconderte!
DON EDUARDO. Alli … debajo de la cama … y tu abre luego, y dile que he salido muy temprano, y que no volvere hasta la noche.
DONA MATILDE. Eduardo….
DON EDUARDO. Abre ya … antes que nos rompa la puerta. (Al meterse debajo de la cama)
DONA MATILDE. Pero, Eduardo, no entiendo….
DON EDUARDO. Abre, abre. (Se mete enteramente)
DONA MATILDE. iDios mio! ?Que querra decir esto?
ESCENA II
EL CASERO Y DICHOS
CASERO. iVaya, y que dormida estaba usted!
DONA MATILDE. No senor, sino que….
CASERO. ?Y el Sr. D. Eduardo?
DONA MATILDE. Acaba de salir….
CASERO. iCalle! iY me habia prometido que me pagaria por la manana el mes adelantado!
DONA MATILDE. Es que….
CASERO. iMal principio … muy malo, a fe mia! ?Y cuando estara de vuelta?
DONA MATILDE. Me dijo que volveria al anochecer y que luego….
CASERO. iAl anochecer!… Salir en un dia de tornaboda a las ocho de la manana y no volver hasta el anochecer, digole a usted que no me da buena espina.
DONA MATILDE. Puede que vuelva mas pronto, y….
CASERO. Pues no crea que a mi me ha de traer como a un zarandillo … y lo que son los trastos no valen ni treinta reales.
DONA MATILDE. Caballero, mi marido es incapaz de….
CASERO. iDe pagar a su casero, eh?
DONA MATILDE. No digo eso, sino que aunque somos pobres somos personas de honor, y que….
CASERO. Si, si, personas de honor sin dinero … eso es lo que yo me temia … y esos son los peores inquilinos.
DONA MATILDE (aparte). iQue insolencia!
CASERO. Pero repito que no se juega conmigo … digaselo usted asi, y que si esta noche no me baja los tres duros, manana pongo a ustedes en la calle con todos sus cachivaches….
ESCENA III
DONA MATILDE Y DON EDUARDO
DONA MATILDE. ?Tratar de ese modo a una senora?
DON EDUARDO. iMatilde! ?Se fue ya? (Asomando la cabeza)
DONA MATILDE. Ya se fue.
DON EDUARDO. Pues entonces prosigue aquello que decias (Saliendo de debajo de la cama), de que era gran cosa el poder vivir tranquilos y sin que nadie….
DONA MATILDE. Si, buena es la tranquilidad que vamos disfrutando por cierto.
DON EDUARDO. iToma, ya te desanimas!
DONA MATILDE. No, pero si extrano como has tenido paciencia para oir tanta groseria.
DON EDUARDO. En efecto, merecia el gran vinagre que le hubiera tirado los tres duros a la cabeza.
DONA MATILDE. Y ?por que no lo has hecho?
DON EDUARDO. En primer lugar porque no tenia los tres duros.
DONA MATILDE. Podias haberle castigado de otro modo.
DON EDUARDO. No, hija, que para castigar con dignidad a un acreedor que se insolenta hay siempre que empezar por pagarle.
DONA MATILDE. iSiempre!
DON EDUARDO. ?No ves que si no, se puede creer que uno ha querido zafarse a un mismo tiempo del acreedor y de la deuda?
ESCENA IV
LA VECINA Y DICHOS
VECINA. Buenos dias, vecinita … ?que tal se ha dormido?…. ?Oyeron ustedes los truenos a eso de las cuatro?… La encajera que vive en la guardilla dice que ha caido un rayo en Santa Barbara … pero yo no lo creo … porque basta que la encajera diga una cosa para que yo no la crea….
DONA MATILDE. Nosotros no hemos oido….
VECINA. Ya lo supongo … ?que habian ustedes de oir?… si es una grandisima embustera … muy tonta y muy presumida … sin que yo sepa en que se funda … porque al cabo, ?que ha sido antes de casarse? ?doncella en casa de un consejero? Y bien, tambien yo he sido doncella, si vamos a eso … en casa de un covachuelista … y un consejero y un covachuelo alla se van … los dos tienen usia … conque diga usted, vecina, ?acabo usted con mi candelero?
DONA MATILDE. Si, senora, aqui esta … y muchas gracias….
VECINA. Jesus, senora, no hay de que … entre vecinas y amigas hoy por ti, manana por mi … iy nosotras que vamos a ser tan amigas!… como que vivimos en el mismo piso … porque aqui en esta casa, como en todas, con el vecino de al lado es con quien se trata … y nadie quiere bajarse … ni subir escaleras … muy bien hecho … cada oveja con su pareja … la marquesa con el canonigo en el piso principal … en el segundo, el abogado con el comerciante … en el tercero, el agente de negocios con la viuda del coronel … asi en los demas pisos … por eso tambien nadie trata con la encajera … verdad es que no hay mas guardilla que la suya … y luego ya le dije a usted que es muy necia y muy vana…. Pero voyme corriendo, que deje la sarten a la lumbre, no sea que se me queme la salchicha … porque ha de saber usted que mi marido almuerza todos los dias salchicha. (A don Eduardo)
DON EDUARDO. iHola!
VECINA. Como usted lo oye … y a fe que lo acierta … para eso es casi un empleado … con siete reales y lo que cae … guarda de a caballo, para servir a usted y a Dios…. Ea, quedense ustedes con el.
DON EDUARDO. ?Con su marido de usted?
VECINA. No senor, con Dios … decia que se quedasen ustedes con Dios … vaya, que segun veo me parece usted pieza…. Ah, vecina, se me olvidaba, ?necesita usted de una lavandera?
DONA MATILDE. Precisamente iba yo….
DON EDUARDO. Di que no. (Bajo a Dona Matilde)
DONA MATILDE. No, senora, ya tenemos una….
VECINA. Lo siento, porque mi hermana lava muy bien … como que lava a todas las colegialas de Loreto … y si no fuera por cierta desgracia que tuvo … ya se lo contare a usted otro dia … porque ahora estoy de prisa … agur … ?pues no me huele a salchicha quemada?
ESCENA V
DONA MATILDE Y DON EDUARDO
DON EDUARDO. iQue taravilla!
DONA MATILDE. Y ique mujer tan ordinaria!
DON EDUARDO. iAsi hablas de tu amiga! (Sonriendose)
DONA MATILDE. iPobre de mi si no tuviera otras amigas!
DON EDUARDO. ?Cuales? (Sonriendose)
DONA MATILDE. Toma, las mismas que tenia antes de ayer.
DON EDUARDO. ?Viven todas ellas en quinto piso? (Sonriendose)
DONA MATILDE. ?Que sabe esa mujer lo que dice? Amigas tengo yo, con quienes me he criado en las Salesas, que si me vieran pidiendo limosna….
DON EDUARDO. Te la darian quiza. (Sonriendose)
DONA MATILDE. Se gloriarian entonces de llamarse tales, mas que si me vieran habitando en palacios de cristal.
DON EDUARDO. O, lo que es lo mismo, en casa de un vidriero.
DONA MATILDE. Ya, si no crees tampoco en aquellas amistades que se engendran en la edad preciosa….
DON EDUARDO. En que no se sabe todavia lo que se quiere.
DONA MATILDE. iQue terrible estas, Eduardo!
DON EDUARDO. ?Pero no conoces que te estoy embromando? ?De otro modo pudiera yo contradecirte en materias tan evidentes?
DONA MATILDE. Eso era lo que me confundia … pero ahora que me acuerdo … ?por que me hiciste responder a la vecina que no necesitabamos de su lavandera?
DON EDUARDO. Porque como no nos habia de lavar de balde….
DONA MATILDE. Alguien ha de lavar lo que emporquemos, sin embargo.
DON EDUARDO. Preciso … pero lo haras tu.
DONA MATILDE. iYo!
DON EDUARDO. ?Quien quieres que lo haga en tanto que no tengamos con que pagar a otra mujer?
DONA MATILDE. iY se me llenaran de grietas!
DON EDUARDO. Como que no hay cosa peor que el jabon y el agua caliente … mas puedes estar segura, Matilde mia, que con la misma ilusion con que tu Eduardo te besa ahora esta mano tan suave y blanca, con la misma te la besara cuando la tengas aspera como una lija y colorada como un tomate.
DONA MATILDE. No lo dudo, Eduardo; pero … pero ello de todos modos es muy desagradable … iy mi pobre papa que tenia tanta vanidad con mis manos!… ?Que buscas?
DON EDUARDO. Di, Matilde, ?has visto por ahi algun cepillo?
DONA MATILDE. ?Para que?
DON EDUARDO. Quisiera cepillarme un poco, antes de salir porque el polvillo del carbon….
DONA MATILDE. ?Que vas a salir?
DON EDUARDO. Ya te dije que el apoderado de mi tio, que es escribano del consejo, me ha ofrecido emplearme en su despacho como copiante … cuando tenga que copiar, se entiende … y voy a ver si me adelanta cien reales, a cuenta de mis futuros garabatos, para pagar el casero y para ir viviendo.
DONA MATILDE. Y ?que me he de hacer yo entretanto, sin libros, sin piano…?
DON EDUARDO. En efecto, no tienes hoy mucho que trabajar….
DONA MATILDE. iEn que trabajar!
DON EDUARDO. Solo levantar la cama, barrer el cuarto, y … pero, lo que es desde manana, ya me diras si te queda tiempo para fastidiarte.
DONA MATILDE. ?Tambien tendre que barrer manana?
DON EDUARDO. Todos los dias, ia ti que te gusta tanto la limpieza! y tendras asimismo que guisar, fregar, jabonar, planchar, coser, remendar, y hacer en fin, todo aquello que hace una mujer casada sin criada.
DONA MATILDE. Ay, Eduardo, ?sabes que es dinero muy bien gastado el de los salarios?
DON EDUARDO. ?Quien dice que el dinero no sirve alguna vez de algo? pero no muy a menudo … y si uno va a considerar todos sus inconvenientes ?crees tu que … no son estas que dan las nueve? iCaspita y que tarde!… Con esto y con que haya salido ya mi escribano, nos quedemos tambien sin comer…. Adios vida mia, abrazame.
DONA MATILDE. Anda con Dios.
DON EDUARDO. iOtro abrazo … otro … es tanto lo que te quiero! Adios.
ESCENA VI
DONA MATILDE
DONA MATILDE. Ay, no se lo que tengo … pero … no, no me siento muy buena…. iAy! iSi se pudiera lavar con guantes de encerado! iQue se ha de poder! iLuego casese usted para estar todo el dia sola! iPacienciai iPicaros autores! dejarse precisamente en el tintero lo que las pobres habian tenido que trabajar entre sus cuatro paredes!… y ello ninguna tenia criada … como yo … y habian tenido todas que empezar cada manana por levantar sus camas … como yo voy a levantar la mia … porque si yo no la levanto … vamos alla … iaquella Juana si que despachaba en casa todas estas cosas en un santiamen! como que estaba acostumbrada … y yo desgraciadamente no lo estoy…. iLo que pesa el colchon! (Lo pone en el suelo) iPues el jergon!… (Idem) iAy, descansemos un poco! (Se sienta sobre uno de ellos)
ESCENA VII
LA MARQUESA Y DICHA
MARQUESA. ?Vive en este cuarto una mujer que lava encajes?… Pero ?que ven mis ojos? iMatilde!
DONA MATILDE. iClementina!
MARQUESA. iTu aqui!
DONA MATILDE. iOh! ique gusto tengo en verte!
MARQUESA. iY yo!… Pero ?que haces en este desvan?
DONA MATILDE. Ya te dire … es que … ?y tu, estas todavia en las Salesas?
MARQUESA. Que, si me case hace cinco meses, y vivo precisamente en el cuarto principal de esta misma casa.
DONA MATILDE. Cuanto me alegro … asi estaremos todo el dia juntas y … pues me habian dicho que era una marquesa la que….
MARQUESA. Esa soy yo.
DONA MATILDE. Entonces no te has casado con aquel cadete de Algarbe….
MARQUESA. Que disparate; una cosa es hacer telegrafos por entre las ventanas, y otra cosa es casarse.
DONA MATILDE. Pero supongo que siempre te habras casado enamorada de tu marido.
MARQUESA. No lo creas … ni le vi hasta que todo estaba tratado y firmado.
DONA MATILDE. ?Y eres dichosa?
MARQUESA. Asi, asi … tengo coche … dos mil reales al mes de alfileres … y en cuanto a mi marido … es como todos los maridos, ni feo, ni bonito, ni … tu suerte, Matilde, es la que no me parece muy envidiable.
DONA MATILDE. Al contrario … ayer me case con el hombre que adoraba.
MARQUESA. iCalla! ?Serias tu acaso la novia que estuvo a pique de acostarse anoche a oscuras?
DONA MATILDE. Verdad es que….
MARQUESA. iJa, ja!… y que no tuvo que cenar…. (Riendose) ija, ja!… Vaya, quien me hubiera dicho cuando las criadas me contaban al desnudarme tu fracaso, ija, ja!…
DONA MATILDE. iClementina!
MARQUESA. Perdona, Matilde; pero es un lance tan gracioso … ija, ja!… itan inesperado!
DONA MATILDE. Inesperado no; y acuerdate que siempre te jure que no me casaria sino a gusto mio, y con quien no tuviera nada.
MARQUESA. Si, es cierto … tambien yo lo jure, si mal no me acuerdo, y ya ves como lo he cumplido … ipobre Matilde!
DONA MATILDE. iMe compadeces!
MARQUESA. Criada con tanto regalo, y obligada ahora a tener que ganar tu vida, cosiendo o bordando, o … porque algo tendras que hacer para ayudar a tu marido … que por su parte tambien trabajara sin duda….
DONA MATILDE. Un escribano le ha dicho que le dara que copiar … cuando tenga.
MARQUESA. Pues … a dos reales el pliego … y tres o cuatro pliegos al dia en escribiendo corrido … buena ocupacion, por vida mia … pero dime, y tu padre ?esta furioso, eh?
DONA MATILDE. Ya ves, habiendome casado sin su consentimiento….
MARQUESA. Y tiene mucha razon … ningun padre puede aprobar el que su hija se case con un perdulario.
DONA MATILDE. iPerdulario mi Eduardo! iY se ha dejado desheredar de diez mil ducados de renta a trueque de casarse conmigo!
MARQUESA. Entonces tu Eduardo es un loco de atar, porque….
DONA MATILDE. Basta Clementina … tu marquesado no te autoriza para que me insultes porque me ves ahora pobre … y mucho mas cuando nada pienso pedirte.
MARQUESA. Haras muy mal … que si no se pide a las amigas cuando no se tiene que llevar a la boca, no se yo cuando se ha de pedir … y yo lo he sido tuya, Matilde … no de las intimas … pero … pero siempre te he querido bien … ya lo sabes … y te lo voy a probar ahora mismo … alli tengo en casa cuatro docenas de camisas de batista sin hacer del agua, y te las enviare….
DONA MATILDE. No, Clementina, mil gracias, pero….
MARQUESA. Si, te las enviare … para que las bordes … y para que … lo que habia de ganar otra … tu bordabas muy bien….
DONA MATILDE (aparte). iQue humillacion!
ESCENA VIII
LA VECINA Y DICHAS
VECINA. Vecinita, perdone usted que me entre asi de rondon … como la puerta estaba abierta … y como somos una y carne queria ensenar a usted cierta cosa … imas oiga! si tendre telaranas … isu senoria la marquesa aqui! iSubir una marquesa ocho tramos de escalera!
MARQUESA. ?Quien es esta buena mujer? (A dona Matilde)
DONA MATILDE. Es una vecina que….
VECINA. Soy la Nicolasa, senora … la mujer del guarda de a caballo … que vive en ese otro cuarto … ya se ve … su senoria no se acordara de mi … porque nunca me ha visto … o por mejor decir nunca me ha mirado a la cara, cuando me ha encontrado al subir o bajar del coche … aunque yo saludo siempre … pero dona Manuela la doncella me conoce muy bien … y le habra hablado de mi a su senoria … toma si le habra hablado muchas veces … como que por ella me tomo su senoria el otro dia aquella pieza de batista.
MARQUESA. iAh! ya caigo … usted es la que suele proporcionar ropa y generos de lance.
VECINA. Cabalito … como mi marido es guarda….
MARQUESA. ?Y tiene usted ahora algo de nuevo?
VECINA. Si, senora, y de bueno … a eso venia, a ensenar a la vecinita un corte de vestido de punto de Flandes … como es recien casada … y como nada cuesta el ver … pero, con permiso de su senoria, cerrare la puerta … no sea que la encajera lo olfatee y vaya con el chisme … porque la tal encajera es capaz de todo … y si yo fuera a contar….
MARQUESA. No, no, mejor sera que veamos ese corte.
VECINA. Aqui esta … icosa superior! y por un pedazo de pan … ochocientos reales … ni un ochavo menos.
DONA MATILDE. iQue bonito!
MARQUESA. iPrecioso!
DONA MATILDE. Y que punto tan igual.
MARQUESA. ?Y la cenefa?… tambien es de mucho gusto.
DONA MATILDE. Y de las mas anchas … sobresaldra mucho sobre un viso cana … ?no te parece?
MARQUESA. En efecto, y me ira muy bien como tengo bastante color … y luego como tu … en tus circunstancias, no puedes sonar en comprarlo….
VECINA. iOh! es caro bocado para un estudiante.
MARQUESA. No te debe importar el que yo lo tome … y que al fin lo tomare … ?que he de hacer? son tentaciones que….
VECINA. ?Y para que es el dinero, senora, si no para gastar?… como dijo el otro … y Dios le de a su senoria mucho … porque lo sabe emplear, y porque no regatea … como otras usias de medio pelo que conozco yo, y que….
MARQUESA. Asi, Nicolasa, baje usted y le hare dar los cuarenta duros … adios, Matilde, ya nos veremos … ya te avisare alguna vez cuando este sola … y dire que te suban entretanto las camisas.
DONA MATILDE. No, Clementina, no … te lo agradezco … pero no tengo tiempo ahora.
MARQUESA. Como quieras … por ti lo hacia … mas si lo tienes a menos…. iPobrecilla, me da mucha lastima! (A la vecina) Ella siempre fue un poco tiesa … pero ya amansara, ya amansara….
ESCENA IX
DONA MATILDE, Y LUEGO BRUNO
DONA MATILDE. ?Sueno por ventura? iEs esta aquella Clementina tan sentimental, de cuya amistad estaba yo tan segura! iComo me ha tratado con su aire de proteccion!… ipeor que el casero con su groseria! y compro el vestido solo por darme en ojos … porque vio que me gustaba, y que … iah si yo hubiera tenido ochocientos reales! Si, icuando volvere yo a tener ochocientos reales! Lo que tendre seran trabajos … y humillaciones … y jabonaduras … iah Eduardo! mucho te quiero, muchisimo, pero si hubiera sabido….
BRUNO. iSenorita!
DONA MATILDE. iBruno! (Corre a abrazarle)
BRUNO. iPobrecita mia! Metida en esta pocilga.
DONA MATILDE. ?Y papa? ?Como esta papa? Pobre papa, como le he ofendido.
BRUNO. Esta bueno … no tenga usted cuidado … y el es quien me ha dicho donde vivian ustedes.
DONA MATILDE. iPapa! ?Pues como sabia…?
BRUNO. Que se yo … algun duende … lo cierto es que ahora me llamo, y me dijo que le siguiera hasta aqui … que subiera solo … y que le avisara si D. Eduardo estaba fuera de casa, para que su merced entonces….
DONA MATILDE. iDe veras? ?Sera posible que me quiera ver?
BRUNO. Si estaba desde anoche como si tuviera hormiguillo … y aunque no descosia sus labios, se le conocia a la legua que … pero voy a abrirle.
DONA MATILDE. Si, corre, despachate, ?adonde vas? por alli esta la escalera.
BRUNO. No hay necesidad de que yo baje … que su merced se quedo de centinela en la puerta principal de los Basilios, y asi con una sena que yo le haga desde aquella ventana con el panuelo….
DONA MATILDE. Con el panuelo no, que quiza no lo advierta … toma esta sabana….
BRUNO. Venga. (Vanse los dos a la ventana)
ESCENA X
DON EDUARDO Y DICHOS
DON EDUARDO. Apretemos otro poco el tornillo. (Al salir y aparte) iMaldito sea el primer escribano que piso los consejos! iNegarme a mi la miseria de cien reales! (Sale ahora, tira el sombrero, y se pasea como muy agitado) Es una infamia.
DONA MATILDE. Valgame Dios, ique es esto!… ?que te ha sucedido? (Quitandose de la ventana)
DON EDUARDO. Dejame en paz … bribon … tunante. Estoy por volver, y por….
DONA MATILDE. Pero, Eduardo … tranquilizate por la Virgen.
DON EDUARDO. Te digo que me dejes.
DONA MATILDE. Mira que te va a dar algo.
DON EDUARDO. No sera indigestion a buen seguro; pero, mujer, ?que has hecho en todo este tiempo? ?Como tienes todavia asi el cuarto? Vaya, que no es mala porqueria.
DONA MATILDE. Yo … si … ay, Eduardo, ?como te puedes enfadar tanto conmigo? (Llora)
DON EDUARDO. No, Matilde mia, yo no me enfado contigo … ?como habia yo de enfadarme contigo? Vamos, no llores … ?quien no tiene un momento de mal humor? sobre todo cuando vuelve uno a su casa sin una blanca y….
BRUNO. Y por eso se dijo que casa donde no hay harina…. (Quitandose de la ventana)
DON EDUARDO. Calle … ?aqui estaba Bruno?
ESCENA ULTIMA
DON PEDRO Y DICHOS
DON PEDRO. iHija de mis entranas!
DONA MATILDE. iPapa, papa de mi vida!… (Se quiere arrodillar)
DON PEDRO. ?Que haces? Levantate.
DON EDUARDO (aparte). Que pronto ha venido este demonio de hombre.
DONA MATILDE. No senor, dejeme usted que le pida de rodillas que me perdone.
DON PEDRO. Todo esta ya perdonado y olvidado con tal que me jures que no nos volveremos a separar en la vida.
DONA MATILDE. Oh, nunca, nunca.
DON PEDRO. ?Y que, no me abraza usted, Sr. D. Eduardo? Ea, deme usted uno bien apretado, y salgamos pronto de este camaranchon … que se me va la cabeza solo de acordarme….
DON EDUARDO. Pero, Sr. D. Pedro, me parece que usted no ha comprendido bien a Matilde … ella se alegra, como buena hija, de que la vuelva a su gracia … pero por lo demas esta muy satisfecha con su suerte, ahi donde usted la ve … y lejos de querer dejar su casa….
DON PEDRO. No; no; viviran ustedes conmigo.
DONA MATILDE. Si, si, con usted, papa, con usted. (A su padre en voz baja)
DON EDUARDO. Y si no … con permiso de usted, Sr. D. Pedro. Oye, Matilde, (Se la lleva a un lado del teatro) ?no es cierto que lo que a ti te acomoda es vivir tranquila en un rincon como este, y comer conmigo un pedazo de pan y cebolla?
DONA MATILDE. Si la cebolla no me recordara siempre que la como … luego, Eduardo, hazte cargo … ?podemos acaso desairar a papa cuando se muestra tan bondadoso?
DON EDUARDO. Segun eso te resignarias y….
DONA MATILDE. ?Que hemos de hacer?
DON EDUARDO. El caso es que cada cual tiene su amor propio … y para mi … la verdad … no puede ser plato de gusto el entrar en tu familia como un pobreton.
DONA MATILDE. ?Que importa eso?
DON EDUARDO. A mi mucho … y se me caeria la cara de vergueenza.
DONA MATILDE. Pero, hombre, ?no ves que tu tio te tiene, por fuerza, que perdonar tambien pronto?
DON EDUARDO. Y ?crees tu que me volvera a nombrar su heredero?
DONA MATILDE. Como tres y dos son cinco.
DON EDUARDO. Es que entonces tendriamos la dificultad del alguacilazgo y….
DONA MATILDE. Tanto mejor, es un titulo muy distinguido … casi tanto como maestrante.
DON PEDRO. Vaya, hijos, ?que sale de esta consulta?
DONA MATILDE. Que nos vamos con usted.
DON PEDRO. iAlabado sea Dios!
DON EDUARDO. Y que mi Matilde, solo por vivir con su padre y por disfrutar a su lado de las ruines comodidades de la vida, sacrifica magnanima todos los placeres de la indigencia, que por mas que digan aquellos que los han conocido sin buscarlos … ni merecerlos … tienen con todo mucho merito a los ojos de … las jovenes de diez y siete anos que leen novelas.
TELON
NOTES
TITLE
*Contigo pan y cebolla*: the Spanish version for ‘love in a cottage’ has many parallels. Cf. for example two such widely different sources as Prov. xv, 17: “Better a dinner of herbs where love is…,” and Omar Khayyam’s “A book of verses” etc.
*sillas de paja vieja*: ‘worn-out cane (or reed) chairs.’
ACTO PRIMERO, ESCENA PRIMERA
*se habra usted estado leyendo*: ‘you must have been reading.’ The future of possibility, with the corresponding conditional to express possibility in the past, occurs very frequently in this play.
*Pero hombre, que estas ahi charlando sin saber*: ‘but, man alive, there you are’ etc. The redundant que as employed by the various characters in the play would make a profitable study in idiomatic Spanish speech.
*Papamoscas de Burgos*: a popular carved figure that forms part of the mechanism of a clock in the famous cathedral at Burgos, Spain. The *papamoscas* comes out at certain hours just as do the figures in a cuckoo clock. The term *papamoscas* is also familiarly used for *papanatas* (gullible person). Since the stories about the *Papamoscas* are, to the sophisticated, pure inventions, to speak of the niece of the *Papamoscas* is from Bruno’s point of view, at least, to indicate the highest degree of improbability.
*se indigestan*: ‘are hard to digest’ (cf. English “are hard to swallow”).
*San Juan de Dios*: reference to the clock in the neighboring tower of the monastery of St. John of God. (An excellent book of reference that gives details of the monuments and streets of old Madrid is “El antiguo Madrid,” by Ramon de Mesonero Romanos, Madrid, 1861.)
ESCENA SEGUNDA
*se vuelve agua de borrajas*: the correct expression is *agua de cerrajas* ‘nothing at all,’ ‘shucks’ (*cerraja* meaning the common sow-thistle). As the flower of the borage is used to induce perspiration, Bruno is misled by the similarity of sound between *cerraja* and *borraja*.
ESCENA CUARTA
*como un tronco de dormido*: ‘sleeping like a log.’
*Malibran*: Marie Felicite Malibran (1808-1836), singer, of Spanish blood, born in Paris; by Spanish maiden name Maria Felicia Garcia.
ESCENA QUINTA
*Mande usted*: stock reply of servants, children, etc. when called by their superiors in station or age. Cf. other stock expressions used in the play on other occasions, as Matilde’s *beso a V. la mano* and don Pedro’s *a la disposicion de V.*
ESCENA SEXTA
*que me se yo*: ‘what do I know about it?’ Note the redundant reflexive.
ACTO SEGUNDO, ESCENA PRIMERA
*que _pero_ le puede poner la senorita*: ‘what fault can the young lady find with.’
ESCENA SEGUNDA
*geringonza*: cf. vocabulary, *jerigonza*.
*hagame decir: hagame el favor de decir.*
ESCENA TERCERA
*Ya las quisiera yo de tres y media*: ‘I’d rather have them of three and a half.’ Three and a half yards is the regulation quantity of material needed for making a man’s shirt.
ESCENA SEXTA
*el dia de los innumerables martires de Zaragoza*: April 16, the feast-day of the eighteen martyrs condemned to death in Saragossa in the time of the emperor Diocletian.
*si usted podia ser dichosa*: note the imperfect indicative in an unreal condition.
*Sacedon*: watering-place in the province of Guadalajara, Spain.
*Nueva Holanda*: Australia.
*Isla de Francia*: Spanish form for the old French name of the island Mauritius, to the east of Madagascar. It is now an English possession.
Pablo y Virginia: Paul and Virginia (cf. vocabulary under *Domingo*).
ESCENA SEPTIMA
*_qui pro quo_*: French *quiproquo* ‘misunderstanding’ (by taking one person or thing for another); from medieval Latin *quid pro quod*, the blunder of using one grammatical form for another. Contrast English *quid pro quo* ‘equivalent.’
*_Dominus tecum_*: medieval superstition required the pronouncing of a blessing when a person sneezed, because of a belief in the presence of a demon. The custom survives in many countries as a form of courtesy.
*Herodes el Ascalonita*: ‘Herod of Askelon’; Bruno’s mind, which works in a fashion similar to the working of Sancho’s brain in Don Quixote, is searching for a case of extreme cruelty, and he here probably recalls the slaughter of the innocents at the command of Herod.
ACTO TERCERO, ESCENA TERCERA
*_velis nolis_* (Latin): ‘willy-nilly.’
*no sea que salga: para que no sea que salga.*
*dispensa*: in this case, permission from the bishop or other dignitary to waive the formalities preceding a wedding in the Catholic church.
*Ofelia, Malvina, Etelvina, Coralina*: heroines of the various books *de forro colorado* that Matilde has been reading.
*que conservo en polvo*: ‘that I keep although there is nothing left of it but dust’ (or ashes).
ESCENA CUARTA
*como quien dice*: ‘as you might say.’
*Hace que se va*: ‘pretends to go.’
ESCENA QUINTA
*el mismo que viste y calza*: ‘fine and dandy’; ‘as big as life.’ The correct expression is *vestido y calzado*.
ESCENA SEPTIMA
*A buena hora, mangas verdes*: ‘nice time for that.’ Cf. the similar expression *buenas son mangas despues de pascua* ‘it’s high time, but better late than never.’
ACTO CUARTO, ESCENA CUARTA
*ha caido un rayo en Santa Barbara*: Mesonero Romanos in “El antiguo Madrid” mentions the convent of Santa Barbara at the end of the *Calle de Hortaleza*, a well-known street in Madrid, but states that the building has been removed to make way for private residences.
*y lo que cae*: ‘and with what he can pick up.’
*me parece usted pieza*: ‘it strikes me you’re something of a wag.’
*todas las colegialas de Loreto*: ‘all the girls who attend the convent of Our Lady of Loreto.’ The convent was so named in honor of the Virgin Mary, an image of whom, called *Nuestra Senora de Loreto*, had been brought from Rome and set up in the adjoining church of the same name. The school at first was for poor children; but later Philip IV established here a convent for orphan girls of good family.
ESCENA QUINTA
*las Salesas*: convent of the nuns of Our Lady of the Visitation. Mesonero Romanos (“El antiguo Madrid,” p. 253) writes of it: “El convento puede llamarse un verdadero palacio regio.”
ESCENA SEXTA
*ello ninguna tenia: ello es que ninguna tenia*; ‘it is a fact that not one of them had.’
*vamos alla*: ‘no one else will.’
ESCENA SEPTIMA
*Algarbe*: Algarve, province in the extreme south of Portugal.
ESCENA OCTAVA
*soy la Nicolasa*: definite article frequently used with a woman’s name in a slightly depreciative sense or to express familiarity.
*me ira muy bien*: ‘will be very becoming to me.’
*como dijo el otro*: colloquial expression used after what the speaker considers a pat remark. Cf. English “as Shakespeare says.”
ESCENA DECIMA
*casa donde no hay harina*: the correct version of the proverb is *donde no hay harina, todo es mohina* (‘ill humor’ or ‘bickering’); “love flies out of the window when poverty enters the door.”
PREGUNTAS Y TEMAS
ACTO PRIMERO
1. ?Como estara amueblada la sala en donde pasan los tres primeros actos?
2. ?Quienes son los primeros personajes que hablan?
3. ?Por que esta sorprendido Bruno?
4. ?Ha dormido bien Matilde?
5. ?Que vicio tiene la joven?
6. ?Quien es la unica persona que ha venido a la casa antes de las siete?
7. Generalmente ?quienes son las gentes que llegan tan temprano?
8. ?A que cosa atribuye Bruno la indisposicion de su ama?
9. ?Como entiende Matilde la frase “para siempre”?
10. ?Que idea tiene Bruno de estas palabras?
11. ?Por que ha tardado Eduardo?
12. ?Como deben llegar los heroes de novela a pedir la mano de la dama?
13. Al entrar Eduardo ?que le manda Matilde a Bruno?
14. De almuerzo ?que ha tomado Eduardo?
15. Generalmente ?que toman en el almuerzo los americanos? ?los franceses? ?los ingleses?
16. ?Por que no ha probado bocado Matilde?
17. ?Que se sabe de Eduardo?
18. ?Por que no le permite Matilde que hable de su familia?
19. ?Por que regana Matilde a Bruno al volver este?
20. ?Por que no esta enojado Eduardo tambien?
21. Al sentir los pasos de su padre ?que preparativos va a hacer la heroina?
22. ?Como es que no le sorprende al padre la visita del joven?
23. Segun las ideas de D. Pedro ?cuales son las circunstancias favorables para un enlace dichoso?
24. ?Por que esta seguro D. Eduardo de la contestacion que va a darle Matilde?
25. ?Que esta haciendo ella mientras hablan los dos senores?
26. ?Como se explica el extrano modo de hablar de Matilde cuando la hace entrar su padre? Repita V. algunos de los disparates que dice.
27. ?Como recibe la muchacha las noticias de las circunstancias favorables de Eduardo?
28. ?Como se termina el acto?
1. Los argumentos de los libros de forro colorado.
2. Repita V. el dialogo entre los dos caballeros al saludarse.
3. Las diversiones de los espanoles cuando se reunen en tertulia. ?De que hablan la senoras? ?Como se portan los jovenes?
4. Cuente V. las cosas de que hablan ellos.
5. Una descripcion imaginaria de los antiguos pretendientes de la joven.
6. Describa V. como se juega a “la gallina ciega”.
7. Aprenda V. de memoria la contestacion de Matilde a la declaracion de Eduardo.
8. Un resumen de la accion dramatica.
ACTO SEGUNDO
1. ?Que cree D. Pedro antes de leer la carta de Eduardo?
2. ?Que piensa despues?
3. ?Se comprende ya el motivo que tenia este en formar el plan?
4. ?Sabe Bruno la causa del enojo de su amo?
5. ?Cual es el ultimo favor que pide Eduardo al criado?
6. ?Bajo que pretexto quiere Eduardo hablar con Matilde?
7. ?En que piensa este cuando se queda solo?
8. ?Cual es el unico recurso que tiene?
9. ?Por que habla el de esta manera?
10. ?Sobre que disputan Bruno y su ama?
11. ?Como introduce Eduardo las noticias de su partida?
12. ?Cuando comienza a ablandarse la joven?
13. ?Que le cuenta Eduardo de sus riquezas?
14. ?Que rasgos del caracter de ella se revelan ahora?
15. Al verlos reconciliados ?que quiere hacer el padre?
16. ?Como se lo impide el novio?
17. ?Como indica Eduardo al padre el papel que tendra que hacer este?
18. ?Que piensa Bruno?
1. Las buenas cualidades de Eduardo segun D. Pedro; segun las ideas de Bruno.
2. La diferencia entre las senoritas de antano y las muchachas modernas.
3. El proyecto de Eduardo.
4. Las excusas que da Bruno cuando su amo no quiere recibir a Eduardo.
5. Aprenda V. de memoria una parte del dialogo entre Eduardo y Bruno.
6. Explique V. la sorpresa del criado al ser llamado “querido Bruno”.
7. Describa V. la accion en la escena V.
8. Las primeras palabras de Eduardo cuando le habla por segunda vez Matilde.
9. La acusacion que hace Eduardo.
10. Los lugares a donde cuenta Eduardo que ira.
11. Diga V. lo que sabe de cada uno de estos sitios.
12. Describa V. lo que se encuentra en la Isla de Francia.
13. Los pensamientos de la muchacha al tener que retirarse.
14. Un breve resumen del acto.
15. Las ocupaciones de las senoritas espanolas y las de las senoritas de otros paises.
16. Lista de los varios modismos encontrados en la carta de Eduardo.
17. Una carta semejante a la que escribe Eduardo a Matilde.
18. La historia de Pablo y Virginia.
ACTO TERCERO
1. ?Que excusa le da el padre a su hija para no aceptar al pretendiente?
2. ?Que sufren las amas de casa cuando son pobres?
3. ?Quien es Toribio?
4. ?Cuales son sus deberes?
5. ?Que alternativa le queda a Matilde si no obedece a su padre?
6. ?Cuales son los nuevos quehaceres de Bruno?
7. ?Cuales son los preparativos que ha hecho el novio para la boda?
8. ?Por que se convence Matilde de que debe ceder a las instancias de Eduardo?
9. Cuando esta indecisa ella ?como la anima su amante?
10. ?Que va a suceder a las ocho y media?
11. ?Que prendas va a llevar consigo Matilde?
12. ?Por que se empena en salir por la ventana?
13. ?Que escribe de esta accion el critico Larra?
14. ?Que opina V.?
15. ?Como es que cede Bruno a Matilde?
16. ?Por que tiene D. Pedro tanta prisa en salir de la casa?
17. ?Por que se apagan las luces?
18. ?De que manera debe salir de la casa paterna una senorita romantica?
19. ?Que opina el critico Larra de todo esto?
20. ?Cuales son las ultimas cosas que hace Matilde antes de irse?
21. ?Que elementos comicos hay en el acto?
1. Un resumen del monologo de Matilde al hallarse sola.
2. Hable V. de los “mil horrores” que ha dicho D. Pedro acerca de D. Eduardo.
3. Cuente V. lo que pasa cuando el criado se queda solo.
4. Describa V. la escena entre Bruno y su amo.
5. Explique V. la lucha que tiene Bruno consigo mismo.
6. Aprenda V. una lista de las expresiones chistosas que se encuentran en este acto.
7. Discuta V. sobre las improbabilidades.
8. Un analisis del caracter de Bruno.
9. Una escena imaginaria tratando de los preparativos que hace D. Eduardo antes de las ocho y media.
ACTO CUARTO
1. ?Que hay de gracioso en la preparacion del chocolate?
2. ?Como consiguieron ellos el candelero?
3. ?Que pasa en el momento en que llaman a la puerta?
4. ?Que diferencias se notan entre los criados y los otros personajes de la comedia en cuanto a su lenguaje, sus pensamientos, sus modales etc.?
5. ?Cuales son los nuevos deberes de Matilde?
6. ?Por que salio su esposo?
7. ?Que importancia dramatica tiene la escena VI?
8. ?Cuantas emociones distintas tiene Matilde en su encuentro con su antigua amiga?
9. ?Como ofrece a ayudar a Matilde?
10. ?Que indica la entrada de Bruno?
11. ?Como sigue Eduardo enganando a su esposa?
12. ?Que hay de bueno y de natural en lo que hace el ahora?
13. En la escena ultima ?se arrodilla Matilde porque es romantica o porque esta verdaderamente arrepentida?
1. Una descripcion del escenario aqui representado.
2. Indique V. como se sabe que es una escena espanola.
3. Los muebles que pondria Matilde en un cuarto comodo.
4. Descripcion de otros cuartos sencillos y comodos.
5. Descripcion de la boda.
6. Aprenda V. de memoria el dialogo entre Matilde y el casero.
7. La vecina y el motivo de su visita.
8. La gente que vive en la misma casa con Matilde.
9. Eduardo en busca de trabajo.
10. La vida de Matilde y Clementina en el colegio.
11. La vida diaria de la marquesa.
12. Un analisis del caracter de la marquesa.
13. Lo significante de la situacion despues de irse la marquesa.
14. Describa V. como Eduardo aprieta el tornillo.
15. Indique V. las ideas practicas que ya tiene Matilde.
16. Un resumen del cuarto acto.
17. Un resumen del argumento de la comedia.